Desde hace más de veinte años investigo la experiencia humana y la fuerza vital creativa que nos habita, con dedicación, pasión y curiosidad.
El arte ha sido siempre el lenguaje de esta exploración. Primero como actriz, y hoy principalmente como música, sin dejar de lado la escritura, el cuerpo y la voz como territorios de investigación cotidiana.
Con el tiempo, mi búsqueda se fue profundizando hacia dimensiones más sutiles: la energía y sus expresiones, la multidimensionalidad, la escucha y la visión interior, los procesos de transformación personal, la biología y la mística. No como caminos separados del arte, sino como capas que amplifican la presencia, la inspiración y la potencia creativa.
Esto me condujo al estudio profundo y la formación en prácticas específicas de autoconocimiento, que hoy comparto en sesiones individuales y grupales.
Cuanto más investigo, menos puedo separar la vida del arte. Y más crece mi amor por esta vitalidad que somos y que nos atraviesa, siempre con asombro y sin dar por sentado nada. Atestiguando las mutaciones, en mi y en todo lo que me rodea. Me mantengo abierta y sorprendida ante la existencia y, desde esa curiosidad y amor, continúo preguntándome, descubriendo, aprendiendo, creando y compartiendo.